29 Jul

3 fortalezas del karate do.

A través de la práctica de Karate do el practicante comienza un trabajo de perfeccionamiento de sí mismo, basado en el instinto de superación constante. Ese instinto de superación luego deberá ser volcado en otros ámbitos de la vida: trabajo, escuela, familia, etc.

Igualmente, existen tres aspectos bien definidos en la práctica del Karate do:

1. ASPECTO FÍSICO:

Este aspecto va ligado a la parte deportiva, se refiere al trabajo físico del arte marcial, en donde aprendemos a trabajar los músculos del cuerpo a través de los ejercicios repetitivos.

La buena adaptación a estos ejercicios nos será de gran ayuda en la incorporación de técnicas y posiciones que realizaremos siempre en forma gradual.

Se realizan ejercicios de potencia y fortalecimiento del cuerpo que nos servirán para poder aprender a ejecutar las técnicas de manera más efectiva y correcta.

2. ASPECTO DEFENSIVO:

El Karate do surgió como un medio de defensa, basado en un gran número de técnicas de manos y pies que sirven para ejecutar golpes sobre determinados lugares de la anatomía del adversario.

Su método de ataque y defensa es basado principalmente en la utilización adecuada de nuestro cuerpo.

3.  ASPECTO FILOSÓFICO:

Cuando se practica el Karate do a conciencia, con el tiempo, nos permite conocernos a nosotros mismos, para poder perfeccionarnos. Por eso es muy importante ingresar a ella de manera gradual: poco a poco y con paciencia.

Hablar de Karate do es hablar de una filosofía de vida, de una manera de afrontar los retos diarios.

Por esto cuando se educa a una persona en ese arte marcial, no sólo se enseña la técnica, también se les transmite este mensaje, los preparamos para la vida, los fundamentamos en un respeto y una moral ciudadana.

Esto es el “Do”, la senda filosófica. Por esto, se dice que una persona no tiene una edad límite para practicar Karate do. Esta parte filosófica es la que hace la GRAN DIFERENCIA entre el arte de la mano vacía y los deportes de contacto.

Cualquiera puede practicar un deporte de contacto, competir y ser un buen atleta por muchos años, pero eso tiene un límite cronológico.

Sin embargo, el aprendizaje basado en el “Do” del Karate no tiene límites temporales.

Una persona puede practicar Karate do a los 5, a los 15, a los 30, a los 60 años o más y su aprendizaje y progreso físico estará relacionado directamente a su capacidad física en función de su edad.

En consecuencia, en el aprendizaje en el Camino Filosófico (Do) no tendrá influencia alguna la edad de la persona, sino sus deseos de superación y desarrollo personal,  siempre a través de la práctica adecuada y guiada por un maestro capacitado.

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