24 Jul

Bushidō: el camino del guerrero.

El término Bushidō  traduce “el camino del guerrero”. Éste era el código ético que practicaban muchos samuráis, por medio del cual se exigía un alto grado de lealtad y honor, sin importar que dicha lealtad les ocasionara la pérdida de su propia la vida.

Este código ético, nació gracias a varias fuentes que buscaban que el samurái fuera un ser integro; es decir, que su formación no se limitara únicamente a la parte física ni técnica, sino que también formara su espíritu.

Estas fuentes fueron:

Confucianismo: consistía en asimilar la equidad y el respeto de los bienes de los demás, a través de la reflexión, de manera que el universo conservara su principio armónico.

Budismo: cree en la reencarnación y aspira a “alcanzar la gloria a través de una vida de quietud, contemplación, austeridad y disciplina moral”.

Zen: a través del cual se desarrolla la meditación, con el objetivo de alcanzar la iluminación y revelar la verdad.

Shintoísmo: “es el nombre de la religión original, nativa de Japón. Incluye la adoración de los kami o espíritus de la naturaleza”.

Estas cuatro escuelas, darían lugar en el siglo X d.c a lo que hoy se conoce como Bushidō  y a su código ético-moral-militar, el cual siempre hizo énfasis en la justicia, el auto sacrificio, la lealtad, el espíritu marcial, entre otros principios que caracterizaron  a  los samuráis.

Lo que implicaba que cuando un samurái daba su palabra, ponía como garantía su propia vida. Por eso su palabra era un pacto de confianza y fe.

Al Código de Bushido lo rigen siete principios:

1. GI (Honradez/Justicia)

Ser honrado y creer en la justicia era fundamental para los samuráis, pues para ellos sólo existía lo correcto y lo incorrecto.

2. YU (Valor heroico)

Los samuráis eran arriesgados, pero vivían su vida de manera plena, se caracterizaban por su fuerza e inteligencia y no sentían miedo ante las diferentes situaciones, pues eran precavidos e inspiraban mucho respeto.

3. JIN (Compasión)

El samurái, a través de su entrenamiento se convertía en un guerrero muy rápido y fuerte, pero esa fuerza la utilizaba para ayudar a los demás.

4. REI (Cortesía)

Dentro del comportamiento samurái, la cortesía era fundamental, lo que generaba que inspiraran un profundo respeto.

4. MEYO (Honor)

El auténtico samurái solo tenía un juez de su propio honor, él mismo. Las decisiones que tomaba y cómo las llevaba a cabo eran un reflejo de quién eran en realidad.

5. MAKOTO (Sinceridad absoluta)

Cuando un samurái dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en este mundo lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de dar su palabra. No ha de prometer. El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. “Hablar” y “hacer” son, para un samurái, la misma acción.

6. CHUGO (Deber y Lealtad)

Un samurái era leal a todos aquellos bajo su cuidado, tanto así que respondía con su vida.

En conclusión, el Bushidō fue la consecuencia de décadas y siglos de pensamientos que posibilitaron el coraje, la justicia, el valor y la tenacidad durante las arduas batallas. Lo que se reflejaba en la nobleza y humildad de quienes lo practicaban.

¿Será que los principios del Bushido aplican para todos los aspectos de la vida?

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