10 Feb

Por qué no debes entrenar solo para llegar a cinta negra.

Cuando muchos practicantes comienzan en el camino del karate do, lo que más los impulsa a mantenerse entrenando, es el anhelo de llegar a lucir el cinturón negro.

En el caso de los niños, avanzar de cinturón es una motivación que los hace comprometerse más en los entrenamientos, aun así, es importante enfatizarles en el hecho de que no es lo único por lo que van al dojo.

Llegar a cinturón negro en efecto le da al karateca una sensación de orgullo muy grande, sin embargo, hay que entender que éste es solo el comienzo de un aprendizaje muchísimo mayor.

Los colores por los que pasaron anteriormente son la introducción al arte marcial, por lo tanto, llegar al primer dan significa que es el momento de bajar la cabeza y demostrar la suficiente humildad para afrontar lo que viene.

Hay situaciones en las que los alumnos solo piensan en lograr su cinta negra. Se esmeran durante mucho tiempo para llegar hasta allí creyendo que la práctica del karate se limita a ese solo objetivo.

No está mal ponerse como meta en la vida lograr el primer dan. Lo que es incorrecto es pensar que ese es el fin del camino.

He visto como algunos karatecas al obtener su grado de maestro, deciden que ya no es importante continuar, por ende se llenan el ego con ese logro y deciden no regresar a los entrenamientos.

Esto se debe a que solo veían en el cinturón negro el fin de su camino como karatecas. Lo que no sabían, era que realmente ese es solo un pequeño trozo de todo lo que tienen por aprender.

Cuando entrenes, hazlo por algo más que lucir un cinturón. El karate tiene tantas bondades mentales, físicas y espirituales que es muy pobre pensar que el único objetivo es llegar al cinturón negro.

¡Sigues tú!

¿Qué piensas de entrenar solo por llegar a cinta negra?

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2 thoughts on “Por qué no debes entrenar solo para llegar a cinta negra.

  1. Debemos de aplicar desde un principio la motivación intrínseca del alumno, a fin de encaminar su esfuerzo y atención a los procesos internos que serán su recompensa y alimento espiritual y no es correcto enfocarse a aspecton externos que son de efímeros. Por eso la fente se desmotiva fácilmente.

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